Las faldas de vestir elegantes son, probablemente, la pieza más versátil que puede haber en el armario de una mujer con criterio. Son prendas construidas con tejidos con caída, cortes trabajados y un nivel de acabado que las convierte en protagonistas absolutas de cualquier evento. Y si algo las distingue del resto es que, bien elegidas, favorecen a todo tipo de figura.
La clave está en el corte. Una falda midi elegante de corte evasé, como la Falda Martina Crema, es una de las siluetas más favorecedoras que existen: marca la cintura, cae con amplitud desde la cadera y alarga visualmente la figura sin ceñir. Si prefieres algo con más personalidad y estructura, la Falda Lula, con su tiro alto, detalle geométrico en la cinturilla y corte evasé, hace exactamente lo mismo pero con un carácter más definido.
Para quienes buscan una opción con más presencia y sofisticación, las faldas largas de vestir elegantes son la respuesta. La Falda Lucia Marino en azul marino con rayas y detalle de hilo plateado es un ejemplo perfecto: midi-larga, con movimiento, y con ese punto de brillo que transforma un look sin necesidad de añadir nada más.